Trabajadores de la industria alertan incertidumbre laboral y piden revisar la pesca de la jibia
La discusión sobre la regulación pesquera volvió a tensionar el debate en el sector industrial luego de que trabajadores de plantas de proceso del Biobío manifestaran preocupación por el escenario que enfrenta la actividad, especialmente en relación con la pesca de la jibia.
La Federación de Sindicatos de Trabajadores de las Plantas de Proceso de la Industria Pesquera del Biobío (Fesip) planteó que el actual debate sobre la nueva Ley de Pesca abre una oportunidad para revisar normas que, a su juicio, han generado incertidumbre laboral en el sector.
Preocupación por el escenario de la industria
Desde la federación señalaron que el contexto político y económico en que se discute la nueva legislación pesquera genera inquietud entre los trabajadores vinculados a la industria.
La presidenta de Fesip Biobío, Juana Silva, indicó que el sector espera que las nuevas autoridades económicas escuchen la realidad productiva de la industria antes de adoptar decisiones relevantes en materia pesquera.
La dirigenta expresó además preocupación por la estructura actual del Ministerio de Economía, que ahora también integra la cartera de Minería. Según señaló, la amplitud de áreas productivas que deberá abordar el ministerio representa un desafío adicional para la conducción del sector.
Subastas y estabilidad laboral
Uno de los puntos que inquieta a la federación tiene relación con propuestas que se han planteado en el debate legislativo, como la eventual implementación de subastas para la asignación de cuotas pesqueras.
Desde la organización consideran que ese mecanismo podría generar inestabilidad para las plantas de proceso y afectar la continuidad del empleo formal en la industria.
Según planteó la dirigenta sindical, las empresas necesitan contar con certezas productivas para planificar sus operaciones, algo que —a su juicio— podría verse alterado si se introducen cambios en el sistema de asignación de cuotas.
La pesca de la jibia en el centro del debate
Otro de los temas que los trabajadores consideran prioritarios es la situación de la pesca de la jibia.
La federación recordó que la normativa aprobada en 2019 estableció que este recurso solo puede ser capturado por el sector artesanal, lo que dejó fuera a la flota industrial de esta pesquería.
De acuerdo con los trabajadores, esta situación ha tenido efectos en el abastecimiento de materia prima para las plantas de proceso.
Según señalaron, durante 2025 cerca de 100 mil toneladas de jibia autorizadas para captura no llegaron a ser extraídas por la flota artesanal y permanecieron en el mar.
En ese contexto, desde el sector plantean que sería necesario revisar la regulación para permitir algún tipo de participación complementaria de la industria en la pesca de la jibia.
Impacto en el empleo de las plantas
Desde Fesip también destacaron que las plantas de proceso emplean principalmente a mujeres, muchas de ellas jefas de hogar, por lo que cualquier cambio en la regulación pesquera tiene consecuencias directas en la estabilidad laboral.
La federación sostiene que la disponibilidad de materia prima es clave para mantener el funcionamiento continuo de las plantas.
Según consignó Aqua en un artículo publicado recientemente, los trabajadores del sector consideran que el debate sobre la pesca de la jibia debe incluir también el impacto laboral que tienen las decisiones regulatorias.
Expectativas frente a las nuevas autoridades
En medio de este escenario, la federación valoró el nombramiento de Osvaldo Urrutia como nuevo subsecretario de Pesca y Acuicultura.
Desde la organización señalaron que su experiencia en materias pesqueras y legislativas podría aportar conocimiento técnico al proceso de discusión que se desarrolla actualmente en el Congreso.
Al mismo tiempo, los trabajadores indicaron que esperan que las autoridades abran espacios de diálogo con los distintos actores del sector pesquero.
La federación también manifestó preocupación por la demora en la designación de la nueva autoridad regional de Economía en el Biobío, cargo que consideran relevante para la coordinación con los sectores productivos de la zona.


