La sobreproducción de salmoneras volvió al centro de la fiscalización ambiental luego de que la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) aprobara seis programas de cumplimiento presentados por Aquachile, Cermaq, Mowi e Invermar en las regiones de Los Lagos, Aysén y Magallanes.
Según informó La Tercera, los planes fueron ingresados en respuesta a procedimientos sancionatorios originados principalmente por cargos de sobreproducción detectados durante fiscalizaciones realizadas entre 2023 y 2025.
Las acciones comprometidas por las cuatro compañías suman $1.742.240.290, equivalentes a cerca de US$ 1,82 millones, y deberán ejecutarse en plazos que van entre dos y tres meses.
Por qué importa la sobreproducción de salmoneras
La sobreproducción de salmoneras constituye uno de los incumplimientos ambientales que la SMA puede calificar como grave o gravísimo, dependiendo de su magnitud y de si ocurre dentro o fuera de zonas sometidas a protección ambiental.
En este caso, la autoridad aprobó los programas de cumplimiento presentados por las empresas como mecanismo para corregir las infracciones y retornar al cumplimiento ambiental. Como consecuencia, los respectivos procedimientos sancionatorios quedaron suspendidos mientras se ejecutan las medidas comprometidas.
Las empresas involucradas son Aquachile, perteneciente a Agrosuper; Cermaq, controlada por Mitsubishi; Mowi, compañía salmonera con sede en Noruega; e Invermar, ligada al grupo chileno Izquierdo Menéndez.
Qué deberán hacer las salmoneras
Los programas aprobados frente a la sobreproducción de salmoneras incluyen medidas destinadas a disminuir los efectos asociados al exceso de biomasa registrado durante los ciclos productivos observados por la autoridad.
Entre las acciones consideradas figura la reducción efectiva de biomasa y producción en ciclos posteriores, con el objetivo de mitigar los aportes adicionales de materia orgánica generados por la sobreproducción.
Los planes también contemplan la implementación de protocolos de planificación y control de biomasa, además de capacitaciones dirigidas tanto al personal operativo como a quienes participan en la planificación productiva.
La SMA incorporó además medidas relacionadas con mortalidades, entre ellas la ampliación de sistemas de ensilaje, la instalación de plataformas de apoyo con medidas de contención para el acopio transitorio y la actualización de planes de acción frente a contingencias de mortalidad masiva.
Sobreproducción de salmoneras y procedimientos sancionatorios
La aprobación de los programas no significa el cierre definitivo de los casos vinculados a sobreproducción de salmoneras. Los procedimientos permanecen suspendidos mientras las compañías cumplen las acciones comprometidas ante la autoridad ambiental.
Si la SMA constata incumplimientos respecto de las medidas aprobadas, los procedimientos sancionatorios pueden reanudarse.
El superintendente del Medio Ambiente, Emanuel Ibarra, explicó que la decisión forma parte de una estrategia para avanzar en expedientes pendientes y abordar de manera más amplia los desafíos ambientales del sector acuícola.
“Con el fin de ir avanzando con los procedimientos pendientes, la División de Sanción y Cumplimiento realizó estas aprobaciones. Esto se enmarca además en un trabajo transversal del servicio a través de su equipo de acuicultura”, señaló Ibarra.
La autoridad agregó que existe una agenda con la industria que considera la gestión de casos pendientes, labores preventivas y reuniones con empresas, comunidades y organizaciones no gubernamentales.
El foco sobre la biomasa y la producción
El componente central de los planes está directamente relacionado con el origen de los procesos: la sobreproducción de salmoneras detectada en distintos centros de cultivo durante las fiscalizaciones.
La reducción de biomasa en ciclos posteriores busca evitar que los excesos productivos se mantengan en el tiempo y limitar los aportes adicionales de materia orgánica al entorno marino.
Al mismo tiempo, los nuevos protocolos de planificación pretenden reforzar el control previo de la producción, de modo que las empresas puedan ajustar sus operaciones a los niveles autorizados ambientalmente.
El cumplimiento de estas medidas será determinante para establecer si los seis programas aprobados logran cerrar los procedimientos o si la SMA decide reactivar los expedientes sancionatorios.
Qué viene ahora
Las cuatro empresas deberán ejecutar dentro de los próximos dos a tres meses las acciones comprometidas en los programas aprobados por la SMA.
Durante ese período, la autoridad deberá verificar tanto la reducción de biomasa como la implementación de controles, capacitaciones, sistemas de ensilaje y medidas destinadas a enfrentar eventuales episodios de mortalidad.
El caso de la sobreproducción de salmoneras seguirá, por lo tanto, abierto desde el punto de vista del cumplimiento ambiental. La suspensión de los procedimientos depende de que las empresas ejecuten correctamente sus compromisos, ya que cualquier incumplimiento puede llevar a que los procesos sancionatorios sean retomados.


