Pesca de krill antártico como superalimento para humanos y salmones amenaza alimentación de ballenas

La sobrepesca de krill pone en riesgo la supervivencia de las ballenas

05/05/2025

Pesca de krill antártico como superalimento para humanos y salmones amenaza alimentación de ballenas

La sobrepesca del krill antártico se ha convertido en una preocupación global. Este diminuto crustáceo, que forma la base de la dieta de las ballenas, pingüinos y focas, está siendo capturado de manera intensiva por flotas pesqueras de Chile, Noruega y China. A pesar de su importancia ecológica, el krill ha ganado popularidad como superalimento tanto para el consumo humano como para la industria de cultivo de salmones. Esta creciente demanda ha puesto en riesgo la supervivencia de las especies que dependen de este crustáceo para alimentarse.

En los mercados de Asia y Norteamérica, la carne de krill antártico se vende enlatada, y las cápsulas de aceite de krill, ricas en antioxidantes y vitaminas, se promocionan como suplementos nutricionales. Al mismo tiempo, la harina de krill antártico se ha incorporado en la alimentación de los salmones en centros de cultivo. Este uso comenzó en Noruega, donde estudios demostraron que el krill mejora la salud de los salmones y la calidad de su carne, lo que llevó a su adopción en otras regiones, incluida Chile.

Sin embargo, el impacto de esta pesca en las poblaciones de krill es alarmante. Se estima que desde 1970, la población mundial de krill ha disminuido en un 80%, y estudios recientes sugieren que la velocidad a la que se pesca el krill es mucho mayor que la capacidad de las poblaciones para recuperarse. Esta sobrepesca no solo amenaza a las ballenas, que dependen del krill para su supervivencia, sino que también afecta a otros animales marinos, como pingüinos y focas.

La situación se agrava con la falta de acuerdos internacionales para proteger el krill. A pesar de los esfuerzos para crear áreas marinas protegidas en la Antártica, la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos no ha logrado imponer restricciones efectivas a la pesca de krill, en gran parte debido a la resistencia de países como China y Rusia.

El krill antártico no solo es crucial para la biodiversidad marina, sino que también desempeña un papel vital en la mitigación del calentamiento global. Al alimentarse de fitoplancton, el krill contribuye al secuestro de carbono en las profundidades del océano, ayudando a reducir la cantidad de dióxido de carbono en la atmósfera. Esta función lo convierte en uno de los principales actores en la lucha contra el cambio climático.

Es urgente tomar medidas para frenar la sobrepesca del krill antártico y proteger a las especies que dependen de él. La comunidad científica y las organizaciones medioambientales están presionando para implementar regulaciones más estrictas que limiten la pesca industrial en la Antártica y garanticen la preservación de este vital recurso marino.