Las organizaciones del sector pesquero, tanto artesanales como industriales, comenzaron a delinear sus principales prioridades frente al próximo Gobierno, en un escenario marcado por la incertidumbre política y la necesidad de certezas regulatorias. El análisis surge a semanas de que asuma la nueva administración, momento en el que esperan que se definan las líneas que orientarán la política pesquera del país.
Según consignó el Diario La Región de Coquimbo, dirigentes del mundo pesquero coinciden en que el cambio de Gobierno obliga a revisar compromisos pendientes y a proyectar el rumbo que tomará el sector a partir del 10 de marzo, fecha clave para el inicio del nuevo ciclo político.
Análisis del escenario actual
Desde las organizaciones artesanales e industriales reconocen que el escenario es diverso, con preocupación en algunos segmentos y mayor tranquilidad en otros. Los sindicatos y asociaciones ya evalúan cómo enfrentarán el nuevo contexto, advirtiendo que existen diferencias territoriales relevantes entre las distintas zonas del país, desde el norte hasta el sur.
Representantes del sector industrial plantean que existe confianza en que el próximo Gobierno priorice una mirada más técnica, orientada a la inversión y al crecimiento, permitiendo retomar espacios de diálogo que, a su juicio, se han visto debilitados en los últimos años.
Demandas y compromisos pendientes
Desde el mundo artesanal, en tanto, se subraya la necesidad de que los compromisos alcanzados durante el actual periodo queden formalizados antes del cambio de Gobierno. Dirigentes señalan que temas como el fraccionamiento, la certificación de pesquerías y la protección de los caladeros históricos deben quedar claramente establecidos para evitar retrocesos.
Asimismo, advierten que la cobertura social y el reconocimiento del trabajo en las caletas siguen siendo demandas centrales, especialmente en regiones donde la pesca artesanal cumple un rol social y productivo clave.
Diferencias territoriales y mirada regional
Otro de los puntos relevados por los actores del sector es la diversidad de realidades a lo largo del litoral chileno. Desde Arica hasta el extremo sur, las condiciones de las pesquerías, los recursos disponibles y la infraestructura existente presentan diferencias sustantivas, lo que —afirman— debe ser considerado por el próximo Gobierno al momento de diseñar políticas públicas.
En ese contexto, las organizaciones esperan que se abra un espacio de conversación transparente con las nuevas autoridades, que permita abordar estas brechas regionales y avanzar en una agenda pesquera que otorgue estabilidad y proyección al sector.


