La Comisión de Pesca de la Cámara de Diputados centró su sesión de este martes 14 de octubre en un tema que ha generado creciente inquietud: la llegada masiva de embarcaciones chinas a las aguas cercanas a la Zona Económica Exclusiva de Chile. En la reunión participaron la Armada, Sernapesca, representantes de la ONG Oceana, autoridades peruanas y diputados de distintos sectores políticos.
Según explicó el contraalmirante Sigfrido Ramírez Braun, actualmente hay 229 barcos con bandera china navegando en aguas internacionales frente a Chile. De esos, 95 están frente a Iquique, ocho se encuentran dentro de la Zona Exclusiva Económica (tres con permisos vigentes y cinco a la espera), y cinco están atracados en los puertos de Arica e Iquique.
“Solo este año hemos controlado 117 naves chinas, frente a las ocho del año pasado”, detalló Ramírez. La mayoría viene para hacer recambios de tripulación y reabastecerse.
Ramírez también señaló que la Armada monitorea diariamente unas 2.000 embarcaciones, chilenas y extranjeras, mediante sistemas satelitales y de identificación automática. Además, se han llevado a cabo 11 operativos de vigilancia en la zona y cinco inspecciones más allá de las 200 millas náuticas.
Alerta desde la sociedad civil
Durante la sesión, César Astete, de la organización Oceana, advirtió que Chile se ha transformado en el principal punto de parada para esta flota asiática en el Pacífico sur.
“Mientras Perú no recibió ninguna embarcación china en 2025, Chile ya ha recibido 120. Eso duplica la carga de trabajo para Sernapesca y la Armada”, explicó.
Astete también pidió mayor transparencia: “Para evitar rumores y suspicacias, sería clave que la Armada y Sernapesca vuelvan a publicar reportes semanales, como lo hacían en 2020.”
Desde Perú, Eloy Aroni, director de Pesquerías Artesanales, añadió que estas flotas operan mediante transbordos en alta mar y cuentan con buques frigoríficos, tanques e incluso un barco hospital, el Shepuyuan 198. Aroni subrayó la importancia de incluir el factor humano en las inspecciones, citando casos de tripulantes enfermos o fallecidos que han sido desembarcados en puertos sudamericanos.
Presión sobre la fiscalización nacional
María Soledad Tapia, directora nacional de Sernapesca, informó que este año se han recibido 175 solicitudes de ingreso a puerto, el 83% provenientes de embarcaciones chinas. Un 11% fue rechazado por no cumplir con los requisitos básicos de información.
El diputado Romero (IND) expresó dudas sobre la rigurosidad de algunas inspecciones: “Hubo una que duró solo veinte minutos. Las más detalladas solo se hicieron después de que las denunciamos.”
Por su parte, el diputado Bobadilla (UDI) propuso revisar el Decreto 123, sugiriendo que el sistema chileno podría ser demasiado permisivo en comparación con el peruano, lo que explicaría la diferencia en recaladas.
El diputado Manouchehri (PS) apuntó a la urgencia de reforzar el control estatal: “Mientras llegan más de cien barcos extranjeros, nuestros pescadores ven cómo el mar se vacía.”
La diputada Flor Weiss (UDI) no solo alertó sobre la sobrecarga presupuestaria que enfrentan las Fuerzas Armadas, sino que también pidió incorporar temas pendientes como la crisis de la jibia en Lebu y la falta de avances en la OROP-PS.
La comisión acordó solicitar informes formales a la Armada y a Sernapesca, convocar una nueva sesión para revisar el presupuesto de fiscalización, y pedir al Ejecutivo que aclare la postura de Chile ante la Organización Regional de Pesca del Pacífico Sur.
El consenso fue claro: el aumento acelerado de la flota china exige respuestas urgentes y mayor capacidad de control, para evitar que Chile se convierta en el nuevo «puerto de entrada» tras el cierre de los puertos peruanos.


