Un accidente que encendió las alertas
La trágica muerte de una surfista de 34 años en Caleta Taucú, Cobquecura, generó un debate urgente sobre la necesidad de medidas que permitan la convivencia segura entre la pesca artesanal y los deportes náuticos en la zona.
Un protocolo para prevenir tragedias
Tras reuniones con sindicatos de pescadores, escuelas de surf, autoridades y la Armada, se elaboró un protocolo específico para Caleta Taucú, oficializado el 10 de junio por la Capitanía de Puerto de Lirquén. Este documento establece normas y medidas de seguridad para maniobras de varado y desvarado de botes a motor, así como la delimitación de áreas para la práctica de surf, kayak y bodyboard.
Medidas concretas
El plan contempla señalética visible, balizas, bocinas y banderines para marcar corredores de navegación. También obliga a contar con equipos de comunicación, dispositivos sonoros y personal de vigía. Antes de cada maniobra, debe advertirse a surfistas y bañistas para evitar riesgos.
Coordinación y fiscalización
La normativa busca garantizar que pescadores y deportistas puedan compartir el borde costero sin incidentes. Se establecerán canales de comunicación claros entre operadores de tractores y patrones de embarcaciones, con procedimientos detallados para iniciar y finalizar las maniobras.
Desafío de educación y cumplimiento
Aunque las medidas ya están en marcha, las autoridades reconocen que persiste un desafío en la difusión del protocolo, especialmente entre visitantes y deportistas que llegan de otras zonas. Por ello, se implementará señalética con códigos QR que enlacen al documento en varios idiomas.


