Planta de jibia: Federación Bahía Narau advierte efectos del rechazo sobre otros proyectos industriales
La Federación de Pescadores de Bahía Narau abrió una nueva instancia para intentar concretar su planta de jibia proyectada para la zona de Quintero y Puchuncaví. La organización presentó un recurso de reposición ante la Seremi de Vivienda y Urbanismo de Valparaíso, buscando que la autoridad reconsidere la resolución que rechazó el proyecto.
Según informó Puranoticia, los pescadores cuestionan el fundamento utilizado para impedir el avance de la iniciativa y sostienen que la planta proyectada no está clasificada como una industria peligrosa.
Por qué importa
El proyecto busca generar una alternativa productiva para pescadores de Quintero y Puchuncaví mediante el procesamiento de jibia. Tras el rechazo, la Federación decidió recurrir administrativamente para solicitar una nueva revisión de los antecedentes.
El presidente de la Federación de Pescadores de Bahía Narau, Hugo Poblete, explicó que la controversia se relaciona con una disposición del Plan Regulador Metropolitano de Valparaíso (Premval), que restringe la instalación de industrias peligrosas en estas comunas.
La organización sostiene, sin embargo, que su planta de jibia está categorizada como industria molesta y no peligrosa, distinción que considera fundamental para determinar si la restricción invocada por la autoridad corresponde al proyecto.
“Nosotros estamos categorizados como industria molesta y no peligrosa, y aun así nos rechazan el permiso bajo este argumento. Por eso estamos muy tristes y vamos a tener que buscar otro espacio donde instalar nuestra planta”, afirmó Poblete.
El recurso presentado por los pescadores
La Federación presentó un recurso de reposición para que la Seremi del Minvu vuelva a analizar la resolución y los antecedentes del proyecto. El objetivo inmediato es revertir el rechazo y mantener abierta la posibilidad de instalar la planta de jibia en la zona.
Pero la organización también plantea que el criterio utilizado podría tener consecuencias más amplias. A juicio de Poblete, si las restricciones del instrumento de planificación territorial son interpretadas de esa manera, debería revisarse su aplicación sobre otras iniciativas industriales existentes o proyectadas en la bahía de Quintero y Puchuncaví.
El dirigente mencionó proyectos vinculados a Puerto Ventanas, Copec, Oxiquim y GNL, además de otras instalaciones del sector, sosteniendo que correspondería revisar sus permisos y compatibilidad con la normativa vigente.
“Nosotros vamos a solicitar una revisión exhaustiva de los permisos que tienen estas plantas, porque entendemos que, si esta es la interpretación que está haciendo la Seremi del Minvu, debe aplicarse de manera coherente a todas las industrias”, sostuvo.
El conflicto se amplía a la planificación de la bahía
La discusión abierta por la planta de jibia trasciende así el proyecto pesquero. Poblete vinculó el criterio aplicado por la autoridad con otras iniciativas proyectadas para la bahía y sostuvo que también podría tener implicancias sobre el denominado Plan Bahía 2040.
“Eso quiere decir que el Plan Bahía 2040, que presentó hace un par de semanas la ministra Ximena Rincón, tampoco se va a poder realizar”, afirmó el dirigente.
La Federación busca de esta manera que la interpretación utilizada para resolver su proyecto sea examinada también respecto de otras actividades industriales de la zona, aunque la eventual aplicación de ese criterio a esas iniciativas corresponde a una posición planteada por la organización y no a una determinación informada por la autoridad.
Poblete relacionó además la controversia con la discusión histórica sobre el desarrollo industrial de Quintero y Puchuncaví.
“Nosotros seguiremos luchando por nuestra planta, pero también con la esperanza de que, por fin, valga la redundancia, podamos poner fin a la zona de sacrificio”, expresó.
Qué viene ahora
El paso inmediato será la resolución del recurso de reposición presentado por la Federación de Pescadores de Bahía Narau. La Seremi del Minvu deberá determinar si mantiene el rechazo o reconsidera la decisión a partir de los argumentos planteados por la organización.
Mientras se resuelve esa instancia, los pescadores sostienen que continuarán buscando alternativas para concretar la planta de jibia, incluso evaluando otro lugar para instalarla si finalmente no pueden desarrollar el proyecto en el emplazamiento previsto.
La Federación anunció además que evaluará la situación de otras plantas procesadoras de jibia existentes en la Región de Valparaíso, mencionando instalaciones en sectores como Placilla, Curauma y Papudo.
“Con esto también podremos regularizar el sistema”, señaló Poblete.
La resolución del recurso será así el próximo hito de un conflicto que comenzó con el rechazo de una planta de jibia impulsada por pescadores, pero que ahora amenaza con extender la discusión hacia la interpretación de las normas territoriales que regulan distintas actividades industriales en Quintero y Puchuncaví.


