Mientras la Comisión de Hacienda del Senado se prepara para retomar este martes la discusión del proyecto de ley que modifica el fraccionamiento de las cuotas pesqueras entre el sector artesanal e industrial, miles de pescadores artesanales de todo el país marcharán hacia el Congreso Nacional en Valparaíso para exigir una distribución más equitativa de los recursos del mar.
La movilización partirá desde Caleta Portales, punto de encuentro de delegaciones provenientes de distintas regiones del país, y busca presionar por una reforma sustantiva a la actual ley de pesca, ampliamente cuestionada por su origen y sus efectos. Los dirigentes artesanales reclaman que la actual ley ha perpetuado una distribución desigual de las cuotas, privilegiando al sector industrial en desmedro de miles de pescadores que sostienen economías locales.
Demandas: 90% de jibia y 70% de merluza
Entre las principales demandas, el mundo artesanal exige que la nueva ley asigne al menos el 90% de la cuota de jibia y el 70% de la merluza común al sector artesanal. A juicio de los dirigentes, esto permitiría avanzar en sostenibilidad, equidad territorial y recuperación económica de las caletas.
“Lo que hemos visto en la Comisión de Pesca del Senado está lejos de ser equitativo. Seguimos operando bajo una de las leyes más corruptas que ha tenido este país, con parlamentarios condenados por su vínculo con la industria”, señaló Miguel Ángel Hernández, presidente de la Federación Nuevo Amanecer, que agrupa caletas entre San Antonio y Quintero.
Hernández confirmó que recientemente se reunió con el subsecretario de Pesca, Julio Salas, quien habría manifestado buena disposición para recoger las demandas. “Esperamos que se mantengan las cuotas propuestas y que el proyecto avance con las indicaciones comprometidas por el Gobierno”, afirmó.
Advertencias desde Caleta Portales
El presidente de Caleta Portales, Pedro Tognio, quien recibirá a los manifestantes este martes, advirtió que esta marcha podría ser el inicio de un ciclo de movilizaciones más amplio. “Si el Congreso no actúa, las protestas se extenderán por todo el país. Aquí está perdiendo el pueblo, mientras los recursos siguen en manos de unos pocos. Solo hay que ver cómo mejoró la jibia tras prohibirse el arrastre”, señaló.
Desde el Ejecutivo, el proyecto ha sido presentado como una herramienta para fortalecer la pesca artesanal, incorporar criterios de equidad en el fraccionamiento y asegurar la sostenibilidad del ecosistema marino, cumpliendo así compromisos del programa de Gobierno.
Sin embargo, para los dirigentes, esos objetivos aún no se reflejan plenamente en el debate legislativo. Por eso, la jornada de este martes se proyecta como un momento clave: tanto en el Congreso como en las calles, la disputa por el acceso al mar sigue abierta.


