Pesca industrial del Biobío destaca una década de certificaciones y casi 915 mil toneladas certificadas en 2025
El gremio destacó que la totalidad de los recursos objetivo capturados por sus empresas socias cuenta con certificación MSC. A nivel nacional, Sonapesca informó que el 97% de la pesca asociada a sus flotas y plantas está certificada bajo estándares de sostenibilidad.
La pesca industrial chilena conmemoró diez años desde la obtención de la primera certificación de pesca sostenible en el país, alcanzada en septiembre de 2016. Según informó Pescadores Industriales del Biobío, actualmente el 100% de los recursos objetivo capturados por sus empresas socias se encuentra certificado bajo el estándar Marine Stewardship Council (MSC).
La conmemoración se realizó este jueves en la Región de Coquimbo, donde se obtuvo la primera certificación MSC del país, y contó con la participación del subsecretario de Pesca, Osvaldo Urrutia, dirigentes gremiales, representantes de empresas industriales y miembros de MSC.
De acuerdo con las cifras entregadas por el sector, a nivel nacional el 97% de la pesca asociada a flotas y plantas de gremios y empresas socias de Sonapesca está certificada bajo estándares de sostenibilidad. De ese total, un 66% corresponde al sello MSC (cerca de un millón de toneladas desembarcadas) y otro 31% al programa MarinTrust.
“Si hoy nuestro país es líder mundial en el manejo responsable de sus recursos pesqueros es porque ha existido un estricto compromiso de gestión que preserva la biodiversidad marina, reduce las capturas incidentales y minimiza el impacto en especies protegidas, amenazadas o en peligro”, sostuvo Macarena Cepeda, presidenta de Pescadores Industriales del Biobío y vicepresidenta de Sonapesca.
En específico respecto a la situación del Biobío, señalaron que durante 2025 se desembarcaron en la región casi 915 mil toneladas provenientes de recursos certificados.
Además, de las ocho pesquerías que captura y/o procesa la pesca industrial regional, siete cuentan con certificaciones de sostenibilidad. El jurel, langostino colorado, langostino amarillo, camarón nailon y merluza común poseen certificación MSC, mientras que la sardina común y la anchoveta están aprobadas bajo MarinTrust, estándar aplicado a plantas productoras de harina y aceite de pescado.
El gerente general de PacificBlu, Marcel Moenne, atribuyó estos avances a cambios tecnológicos y regulatorios aplicados durante los últimos años: «Los barcos hoy tienen posicionamiento satelital, observadores a bordo, 7 cámaras a bordo, certificación de desembarque. Existe el plano de gobernanza, se crearon los comités científicos y los comités de manejo, los planes de reducción del descarte y el plan de manejo, que también tiene reglas estructuradas. Por tanto, ha sido una confluencia del trabajo público como del trabajo privado de las compañías”.
Desde Blumar, su gerente de Negocio Pesca, Ignacio Mir, puso el énfasis en el jurel y señaló que su certificación MSC acredita, según sostuvo, un manejo responsable tanto de la biomasa como de la pesquería. “Esto permite la sostenibilidad del recurso, por una parte, pero también la sostenibilidad de nuestra actividad económica y nos permite proyectarla en el largo plazo manteniendo estos niveles de exigencia”, afirmó.
Urrutia destaca continuidad de las certificaciones
El subsecretario de Pesca, Osvaldo Urrutia, destacó que actualmente existen 14 pesquerías industriales certificadas y que varias ya han superado procesos de recertificación: “Esto demuestra que la certificación no es solo alcanzar un reconocimiento, sino asumir un compromiso permanente con el manejo responsable de los recursos, con la conservación de los ecosistemas y con las futuras generaciones”, señaló la autoridad.
El estándar MSC evalúa las pesquerías de captura salvaje sobre tres principios: sostenibilidad de las poblaciones de peces, minimización del impacto ambiental y gestión eficaz y responsable. Las pesquerías certificadas están sujetas a auditorías anuales y procesos de recertificación cada cinco años.
El director del programa MSC para América Latina, Cristian Vallejos, destacó que una década de certificaciones refleja una visión de largo plazo y la incorporación de mejores prácticas: «Este camino demuestra que es posible avanzar hacia una pesca con mejores prácticas y un manejo responsable de los recursos, al mismo tiempo que se mantiene una actividad productiva y se generan beneficios. Para MSC es muy valioso acompañar este proceso y reconocer a quienes han apostado por la sostenibilidad y por construir una pesca preparada para los desafíos del futuro”.
En tanto, el gerente general de Crustasur, Antonio Ramírez, valoró que las primeras pesquerías certificadas hayan logrado mantener esa condición durante estos años: «Ser los primeros en certificarse y mantener la certificación MSC es realmente bonito. Entender que MSC hoy día es el estándar más exigente en sustentabilidad en el mundo es tremendamente importante, y confirma adicionalmente que la pesca industrial en Chile se hace bajo 3 conceptos fundamentales, ciencia, responsabilidad y visión de futuro”.
La conmemoración de los diez años pone así el foco en la continuidad de estas certificaciones y en su importancia para el acceso de los productos pesqueros chilenos a mercados internacionales que exigen estándares de sostenibilidad y trazabilidad.


