La pesca artesanal en la región de Ñuble enfrenta un escenario de tensión en pleno inicio de la temporada de sardina común y anchoveta, luego de que organizaciones del sector acusaran una “criminalización” de su actividad por parte de la autoridad.
Según consignó El Mostrador, el malestar surge a partir de fiscalizaciones intensificadas, nuevas exigencias técnicas y cuestionamientos sobre los métodos de pesca utilizados en la primera milla.
Por qué importa
La pesca artesanal es un pilar económico para las caletas del centro-sur, especialmente en la pesquería de pequeños pelágicos como la sardina y la anchoveta.
La tensión actual no solo impacta la operación diaria de los pescadores, sino que también abre un conflicto sobre la forma en que se regula y se comunica esta actividad.
En qué consiste
El conflicto se centra en la percepción de los pescadores de que la autoridad ha instalado una narrativa que pone en duda sus prácticas, particularmente en el uso de redes de cerco en la primera milla.
Desde el sector, aseguran que este método es selectivo y no interviene el fondo marino, rechazando la advertencia de un posible “efecto de arrastre de fondo” planteado desde la fiscalización.
Además, cuestionan nuevas exigencias relacionadas con el tamaño de redes, profundidad de operación y características de las mallas, las que consideran desconectadas de la realidad económica del sector.
Otro punto crítico es el aumento de los controles en desembarques, donde se verifica el cumplimiento de cuotas, la certificación de capturas y la trazabilidad del recurso.
En paralelo, la autorización de cesión de cuotas hacia armadores del Biobío ha generado preocupación, ya que permitiría que recursos asociados a Ñuble sean capturados fuera del territorio regional.
Qué viene ahora
El escenario para la pesca artesanal en Ñuble dependerá de la evolución del diálogo entre el sector y la autoridad, especialmente en materia de fiscalización y exigencias técnicas.
En el corto plazo, la temporada de sardina y anchoveta seguirá desarrollándose bajo un contexto de alta supervisión y cuestionamientos cruzados.
El conflicto podría escalar si no se generan espacios de entendimiento que permitan equilibrar los objetivos de sustentabilidad con la viabilidad económica de la actividad.


