La pesca artesanal de Tarapacá dio un nuevo paso en materia de diversificación productiva tras el cierre de un proyecto piloto desarrollado en Caleta San Marcos, donde se elaboraron productos con valor agregado a partir del locate (Thais chocolata).
Según consignó Soy Chile, la iniciativa permitió producir 122 kilos de locate cocido congelado y cerca de 300 frascos de conservas destinadas al consumo humano directo.
El proyecto fue ejecutado por el Centro Tecnológico CREAS y promovido por el Proyecto GEF Humboldt II, con el objetivo de generar nuevas alternativas de comercialización para un recurso marino presente en las costas de Tarapacá.
Por qué importa
La pesca artesanal de Tarapacá enfrenta permanentemente el desafío de diversificar sus fuentes de ingreso y aumentar el valor de los recursos extraídos.
Esta experiencia permitió avanzar más allá de la comercialización tradicional, incorporando procesos de transformación que pueden abrir nuevas oportunidades de negocio para las comunidades pesqueras.
Además de los productos obtenidos, la iniciativa dejó capacidades técnicas y comerciales que podrían facilitar futuras etapas de desarrollo productivo en la caleta.
El proyecto también fortalece la sustentabilidad económica de la Pesca artesanal, incorporando herramientas que permiten aprovechar mejor los recursos disponibles.
En qué consiste
La pesca artesanal de Tarapacá fue beneficiada con la habilitación de dos nuevas líneas de procesamiento equipadas con marmitas, autoclaves y sistemas de envasado especializados.
La intervención se desarrolló en Caleta San Marcos debido a sus condiciones organizacionales, infraestructura disponible y al trabajo coordinado de la cooperativa que administra las instalaciones.
Durante la ceremonia de cierre, el director zonal de Subpesca, Marco Soto, destacó que la iniciativa demuestra el potencial existente cuando se combinan organización, sustentabilidad y conocimiento técnico.
Por su parte, el coordinador binacional del Proyecto Humboldt II, Alejandro Gertosio, señaló que la experiencia desarrollada integra innovación productiva y fortalecimiento de capacidades locales para avanzar hacia una gestión más sostenible de los recursos marinos.
Desde CREAS, la jefa del proyecto, Caroline León, explicó que los productos obtenidos a partir del locate poseen características atractivas para el mercado y representan una oportunidad concreta de desarrollo comercial.
Emerson Ávalos, administrador de la planta y representante del Sindicato de Trabajadores de Caleta San Marcos, valoró el aprendizaje generado por la iniciativa y destacó que la comunidad logró desarrollar nuevos productos desde su propio territorio.
Qué viene ahora
La pesca artesanal de Tarapacá continuará trabajando en la sistematización de los resultados obtenidos durante esta experiencia piloto.
Actualmente se encuentra en elaboración una hoja de ruta destinada a consolidar el proyecto y evaluar posibilidades de escalamiento.
Los impulsores de la iniciativa esperan que el modelo desarrollado en Caleta San Marcos pueda replicarse en otras caletas del norte del país, fortaleciendo la diversificación productiva y el valor agregado en las comunidades de la pesca artesanal de Tarapacá.


