Dirigentes de CONDEPP y la Mesa Pelágica acordaron con la diputada Carolina Tello una agenda para exigir al Senado votar la nulidad de la actual ley y reponer el proyecto de nueva legislación retirado por el Ejecutivo.
La presión del mundo artesanal por reabrir el debate estructural de la legislación pesquera volvió a escalar desde la Región del Biobío.
En una reunión realizada el 30 de abril en Caleta Lo Rojas, Coronel, dirigentes del Consejo para la Defensa del Patrimonio Pesquero (CONDEPP) y de la Mesa Pelágica se reunieron con la diputada Carolina Tello (FA) para definir una agenda legislativa que busca instalar nuevamente dos ejes: la nulidad de la actual Ley de Pesca y la reactivación del proyecto de nueva ley .
El acuerdo contempla cinco iniciativas que serán impulsadas a través de la Bancada de la Pesca Artesanal. Entre ellas, solicitar formalmente al Senado que ponga en tabla la nulidad de la ley vigente, reponer el proyecto de nueva Ley de Pesca en la Comisión de Pesca de la Cámara, ajustar la temporalidad de las cuotas a los ciclos biológicos de las especies, eliminar el arrastre como arte de pesca y revisar costos estructurales del sector como combustibles y certificaciones.
El emplazamiento se produce en un contexto de alta tensión para el sector. Según los dirigentes, existe una crisis económica que mantiene a miles de familias al borde del colapso, mientras el actual sistema seguiría favoreciendo la concentración en la industria . En ese marco, también se abordaron temas como la instalación de posicionadores satelitales, las exigencias de certificación y el proyecto del Ejecutivo en materias como concesiones y caducidades.
Uno de los puntos críticos discutidos fue la desconexión entre la administración pesquera y la biología de los recursos. Como ejemplo, los dirigentes cuestionaron que la cuota de sardina se defina en junio, mientras el periodo de captura se extiende durante todo el año, lo que —afirman— afecta la sustentabilidad de la pesquería.
El movimiento busca reposicionar una discusión de fondo en el Congreso, en un escenario donde el Ejecutivo ha optado por retirar la reforma integral y avanzar en cambios acotados. La presión ahora se traslada al Senado y a la Cámara, donde deberá definirse si estas demandas logran reabrir el debate sobre el modelo pesquero vigente.


