La comunidad de pescadores de Caleta El Membrillo concretó el recambio de su tradicional San Pedro por una nueva figura más liviana, adaptando una de las principales expresiones culturales del sector a su realidad actual.
Por qué importa en la vida de las caletas
La renovación del San Pedro refleja cómo las tradiciones pesqueras se ajustan a los cambios demográficos y laborales en las caletas.
Más allá de lo simbólico, este tipo de decisiones permite sostener prácticas comunitarias que forman parte de la identidad de la pesca artesanal.
Qué está pasando
Este martes 24 de marzo fue entregado el nuevo San Pedro en la Caleta El Membrillo, en Valparaíso.
La figura fue construida en fibra de vidrio y tiene un peso aproximado de 15 kilos, lo que representa un cambio significativo respecto a la imagen anterior, que superaba los 400 kilos.
Según consignó G5 Noticias en un artículo reciente, el recambio fue impulsado por el propio Sindicato de Pescadores y la asamblea de la caleta.
El problema del antiguo San Pedro
El San Pedro utilizado anteriormente era prestado por la Iglesia San Pedro y debía ser trasladado desde Playa Ancha hasta la caleta.
El peso de la figura y el envejecimiento de los socios hicieron cada vez más complejo cumplir con la tradición.
Dirigentes del sindicato señalaron que con el paso del tiempo resultaba difícil bajar la imagen por la escala y trasladarla hasta el sector de Sotomayor para la procesión.
Un nuevo San Pedro adaptado a la realidad
La nueva figura de San Pedro fue diseñada para facilitar su traslado, manteniendo el valor simbólico de la tradición.
Además de su menor peso, la escultura alcanza cerca de 1,70 metros de altura y fue trabajada para lograr una apariencia lo más cercana posible al modelo tradicional.
El proceso incluyó un trabajo detallado de policromía para otorgar mayor expresividad a la imagen.
El trabajo de restauración
La restauradora Karla Aravena estuvo a cargo del acabado de la figura de San Pedro.
Inicialmente, la escultura presentaba una superficie blanca que fue intervenida mediante técnicas de pintura para construir su color base.
Posteriormente, se realizaron ajustes para reducir el brillo y mejorar la profundidad visual, incorporando veladuras, lijados controlados y trabajo detallado en el rostro.
El objetivo fue lograr una imagen con mayor realismo y coherencia con su carácter devocional.
Qué viene ahora
El nuevo San Pedro permanecerá en el salón principal de la caleta hasta su uso en la procesión del 29 de junio.
La comunidad espera que este cambio permita mantener viva la tradición, facilitando la participación de los pescadores en una de las celebraciones más relevantes del calendario pesquero.
El recambio de la figura muestra cómo las prácticas culturales del sector pueden adaptarse a nuevas condiciones sin perder su significado.


