En su primera entrevista tras asumir el cargo, Álvaro García respondió a las voces del sector industrial que han cuestionado la estabilidad jurídica tras la Ley de Fraccionamiento. También entregó señales sobre el futuro de la nueva Ley de Pesca y apuntó a nuevos ejes productivos, como la explotación de algas
En su debut mediático como ministro de Economía, Álvaro García enfrentó de manera directa uno de los principales cuestionamientos que ha sostenido el sector pesquero industrial en el último año. En entrevista con El Mercurio se refirió a la supuesta incertidumbre regulatoria generada por la Ley de Fraccionamiento aprobada este año.
“Yo no veo razones para pensar que hay incerteza regulatoria. Se aprobó una ley con un apoyo transversal, hoy día toca ejecutarla y todo actor sabe las condiciones en que va a tener que operar”.
La declaración representa un cambio de tono claro frente a los reclamos de grandes empresas pesqueras, que han promovido la idea de que la ley impulsada por el gobierno —que redistribuyó cuotas entre el sector industrial y artesanal— afecta la confianza para invertir.
Durante los últimos meses, gremios industriales, parlamentarios de oposición e incluso algunos candidatos presidenciales, como Evelyn Matthei que el pasado miércoles afirmó a nuestro medio afirmó que el Ejecutivo ha “desconocido reglas del juego”, afectando los precios y la estabilidad futura de las licencias pesqueras. La frase de García aparece como una respuesta directa a esas posiciones.
Ley aprobada versus lobby para frenar cambios en licitaciones
Aunque la Ley de Fraccionamiento ya está vigente, el debate de fondo sobre el sistema de licencias está lejos de cerrarse. El Ejecutivo ha planteado que en la nueva Ley de Pesca, actualmente en discusión en el Congreso, al menos el 50% de las licencias industriales deben ser licitadas.
Esta propuesta ha generado resistencia en el sector industrial, que ha redoblado su presión en el Congreso. El argumento: que este tipo de reformas genera incertidumbre, frena inversiones y pone en riesgo el empleo.
Sin embargo, como recordó García en la entrevista, los actores del sector conocen las nuevas condiciones y reglas bajo las cuales deberán operar. Y agregó:
“Siempre puede haber actores que queden insatisfechos con una ley aprobada, no conozco ninguna ley que no haya tenido eso. Nuestra tarea es implementarla e impulsar el desarrollo de un sector que es clave para el país”.
Algas como nuevo eje estratégico
Además de la pesca, García propuso en la entrevista un nuevo frente de desarrollo productivo: la explotación de algas. Según dijo, Chile tiene una de las mayores riquezas en esta materia a nivel mundial, pero hasta ahora se ha explotado de forma “absolutamente marginal respecto del potencial que tenemos”.
La propuesta va en línea con la agenda de descarbonización y diversificación productiva del Ejecutivo, y podría abrir un nuevo capítulo en la discusión sobre sostenibilidad y economía oceánica.


