Quintero Puchuncaví. Metales pesados

Metales pesados son detectados en especies marinas de consumo humano en Quintero-Puchuncaví

19/05/2026

Una investigación científica internacional detectó altos niveles de metales pesados en especies marinas de consumo humano extraídas desde la bahía de Quintero-Puchuncaví, en la Región de Valparaíso.

Según consignó Tu Opinas, el estudio fue liderado por el HUB Ambiental de la Universidad de Playa Ancha (UPLA) y publicado durante mayo en la revista científica Toxics.

La investigación identificó la presencia de ocho metales pesados potencialmente tóxicos en distintas especies marinas consumidas habitualmente en la zona.

Entre los contaminantes detectados aparecen cadmio, cromo, cobre, manganeso, plomo, vanadio, zinc y mercurio.

Por qué importa

El estudio sobre metales pesados vuelve a instalar preocupación respecto de la seguridad alimentaria y el impacto ambiental asociado a zonas costeras altamente industrializadas.

La investigación analizó sedimentos y especies explotadas por la Pesca artesanal, detectando mayores concentraciones de contaminantes en Quintero-Puchuncaví respecto de las muestras obtenidas en la bahía de Quintay, utilizada como sitio de control.

Entre las especies analizadas aparecen peces como rollizo y bilagay, además de ostiones, jaiba peluda y cangrejo nadador.

Los resultados mostraron que las concentraciones de cadmio y plomo superaron límites máximos utilizados como referencia en regulaciones nacionales e internacionales.

La investigación además advirtió que la exposición frecuente a algunas de estas especies podría representar riesgos para consumidores habituales.

En qué consiste

El estudio fue impulsado por investigadores de la UPLA en conjunto con organismos regionales, comunidades locales y centros académicos nacionales e internacionales.

La investigación tomó muestras durante 2022 y utilizó modelos de evaluación de riesgo humano asociados al consumo de productos del mar.

Uno de los resultados más relevantes fue la detección de concentraciones de cadmio en jaiba peluda y ostiones que podrían representar un riesgo sanitario para hombres y mujeres consumidores habituales.

El trabajo científico también identificó vacíos regulatorios en Chile respecto al control de metales pesados en alimentos marinos.

Según el informe, la normativa chilena vigente no establece límites específicos de cadmio para productos del mar y mantiene umbrales de plomo más permisivos que estándares internacionales utilizados por la Unión Europea y el Codex Alimentarius.

La investigadora Stephanny Curaz Leiva señaló que el estudio evidencia “el peligro inminente que se mantiene en la zona con respecto a productos pesqueros de consumo humano”.

Además, sostuvo que la investigación demuestra la necesidad de actualizar las regulaciones para proteger la salud humana y los ecosistemas costeros.

Qué viene ahora

Los investigadores plantearon la necesidad de desarrollar monitoreos permanentes sobre especies marinas extraídas en la bahía de Quintero-Puchuncaví.

El objetivo, explicaron, es evaluar de manera continua posibles riesgos sanitarios y determinar las fuentes asociadas a la presencia de metales pesados en los recursos marinos.

El estudio también podría abrir nuevas discusiones sobre regulación alimentaria, fiscalización ambiental y protección de zonas costeras afectadas por actividad industrial.