La merluza común continúa en estado crítico de sobreexplotación en Chile. Pese a advertencias científicas y recortes de cuota, persisten cuestionamientos a la gestión pública.
Por qué importa
La merluza es uno de los principales recursos para la pesca artesanal e industrial, y su deterioro impacta directamente en empleo, economías locales y seguridad alimentaria.
Qué está pasando
La situación de la merluza común en Chile se mantiene en niveles críticos tras años de sobreexplotación. Organizaciones del sector pesquero advierten que el recurso no muestra señales claras de recuperación, a pesar de las alertas técnicas y de la reducción de la cuota de captura para 2026, que fue recortada en un 15%.
La crisis afecta tanto a la pesca artesanal como a la industrial, generando incertidumbre en comunidades costeras que dependen históricamente de la extracción de merluza como sustento principal.
Críticas desde los gremios
Desde distintos sectores se cuestiona que las medidas adoptadas no han sido suficientes ni oportunas. Pescadores artesanales apuntan a una gestión deficiente y a una fiscalización insuficiente, mientras que desde el ámbito industrial se plantea la necesidad de cambios estructurales que permitan frenar el deterioro del recurso.
Según consignó El Desconcierto, la falta de una estrategia integral ha impedido revertir la tendencia negativa de la merluza, pese a las advertencias reiteradas de la comunidad científica.
Propuestas para la recuperación
Diversas organizaciones han planteado acciones concretas para recuperar la merluza, entre ellas el establecimiento de vedas reproductivas, la congelación de la huella de arrastre, la protección de juveniles, el combate a la pesca ilegal y la certificación de la pesca en origen.
Estas propuestas, sin embargo, no han sido aplicadas de manera integral, lo que mantiene el escenario de incertidumbre para el futuro del recurso.
Qué viene ahora
El desafío para las autoridades será definir si se avanza hacia un paquete de medidas más robusto que permita detener el colapso de la merluza. De no existir cambios sustantivos, el impacto social y productivo podría profundizarse en los próximos años.


