Santiago, agosto de 2025 – Un análisis elaborado por la Unidad de Estudios de la Subsecretaría de Economía y Empresas de Menor Tamaño entregó resultados preliminares sobre el desempeño de las subastas de Licencias Transables de Pesca clase B (LTP-B), mecanismo incorporado en la Ley de Pesca para asignar parte de la cuota industrial a través de licitación.
Según el informe, que examinó datos de 21 unidades de pesquería entre 2014 y 2024, la implementación de las subastas generó una reducción inmediata de la concentración de mercado de 14%, medida por el índice Herfindahl-Hirschman (HHI). Este efecto se mantuvo en el tiempo y se explicó principalmente por la entrada de nuevos actores, que hoy representan entre el 35% y 40% de los titulares de LTP-B. En paralelo, cayó el peso de los titulares exclusivos de licencias clase A (históricas), pasando a representar solo el 23% en 2024.
En materia fiscal, el cambio fue aún más marcado: la recaudación promedio casi se triplicó en cinco años, con un aumento del 300% respecto al último año previo a las subastas. Pese a que las LTP-B representan solo el 15% de la cuota industrial, en 2024 aportaron el 43% de la recaudación total, con ingresos 4,5 veces mayores por tonelada que las licencias clase A.
El estudio también constató que el mercado secundario —compra y venta posterior de licencias— no ha revertido la desconcentración inicial, y que la redistribución de cuotas entre incumbentes tiene un efecto menor frente al impacto de los nuevos entrantes.
Un debate con implicancias directas en la nueva Ley de Pesca
Estos resultados llegan en plena tramitación de la Nueva Ley General de Pesca (Boletín 16.500), cuyo Título III regula las Licencias Transables de Pesca y mantiene una división 50%-50% entre cuotas históricas (clase A) y licitadas (clase B) para la fracción industrial.
Economistas como Claudio Agostini y organismos como la Fiscalía Nacional Económica han advertido que licitar solo la mitad de las cuotas limita la competencia y consolida ventajas para los incumbentes que accedieron gratuitamente a licencias históricas. El estudio del Ministerio de Economía refuerza esa tesis, mostrando que el efecto desconcentrador y la ganancia fiscal provienen exclusivamente de la porción licitada.
La evidencia, además, es coherente con recomendaciones internacionales que sitúan las licitaciones como el método más eficiente y transparente para asignar un recurso escaso, permitiendo que ingresen actores más eficientes y evitando la captura regulatoria.


