La Comisión de Pesca de la Cámara aprobó el uso de licitaciones para las licencias industriales bajo la fórmula presentada por el diputado de la bancada Demócratas, Miguel Ángel Calisto: en las pesquerías pelágicas (jurel, anchoveta, sardina) la fracción industrial se repartirá 50% licencias históricas (LTP-A) y 50% licitadas (LTP-B), marcando un cambio resistido por las grandes industriales pesqueras.
Mientras que en las demersales, (merluza y otras) se aprobó un 85% A y 15% para licitaciones (B). La votación fue 7 a favor, 3 en contra y 1 abstención. Si bien esta no era la propuesta original del Ejecutivo, éste terminó cediendo por pragmatismo y asegurar así para asegurar el financiamiento de la Plataforma Social. Quedó pendiente fijar la duración de las LTP-A.
Qué se aprobó (en simple)
Lo licitado no es la cuota de pesca, sino las licencias que dan acceso a esa cuota. Con la decisión de ayer, la mitad de las licencias industriales en jurel y anchoveta principalmente, se asignará por subasta pública (LTP-B), mientras que en la merluza el componente licitado será 15%. Además, la comisión acordó volver a un horizonte de 20 años para calcular el historial que define la asignación de LTP-A; el gobierno proponía 10 años, pero no logró los apoyos.
Qué quería originalmente el gobierno
El Ejecutivo llegó empujando un esquema más amplio de licitaciones (50/50 general), además de:
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- Historial para LTP-A calculado en 10 años (más dinámico).
- Vigencia de LTP-A con renovación 10+10 (evaluaciones periódicas).
Al no tener los votos, respaldó la fórmula del diputado ex DC y actual miembro de la bancada Demócratas, Miguel Calisto, y así no desfinanciar la Plataforma Social y mantener vivo el proyecto.
Las críticas desde la industria pesquera
El 50/50 en pelágicos concentra la mayor recaudación potencial para la Plataforma Social de los pescadores artesanales, además de ayudar en la desconcentración de mercado. No obstante, la resistencia vino, sobre todo, desde la región del Biobío, por el posible efecto efecto en empleo ligado al jurel (plantas y flota), a pesar de que la oposición logró blindajes “técnicos” —como el historial a 20 años.
Según reportó Diario La Región, SONAPESCA lamentó el 50/50 en pelágicos. Su presidente, Felipe Sandoval, sostuvo que, aunque la medida financia la Plataforma Social, “deja sin sustento a miles de familias” por el desempleo que generaría en jurel y anchoveta, con impactos en Biobío, Atacama, Coquimbo, Tarapacá y Arica, especialmente entre mujeres de plantas. Añadió que, sumado al fraccionamiento, “muchas compañías se verán obligadas a cerrar”, y advirtió sobre una eventual afectación futura de la reineta.
Pescadores artesanales califican como “histórica” la jornada
En contraste, El Desconcierto destacó que el 50% licitado en pelágicos “asegura la creación de la Plataforma Social”. Hernán Cortés (CONDEPP) calificó la jornada como “histórica”, subrayando que el financiamiento proviene de “los mismos recursos del mar” y que contempla pisos de seguros en faena, acceso a salud, cotizaciones, pensiones por discapacidad, capacitación y reconversión (cita: El Desconcierto).


