Talcahuano.– En una jornada marcada por la tensión y los llamados a paralización, trabajadores del sector pesquero industrial del Biobío se manifestaron este jueves en rechazo a la nueva Ley de Pesca y al Plan de Fortalecimiento de la Pesca Artesanal impulsado por el Ejecutivo. Los sindicatos advierten que las reformas, actualmente en discusión en el Congreso, ponen en riesgo la continuidad laboral de miles de operarios y reclaman un diálogo directo con el ministro de Economía, Álvaro García.
Según los dirigentes, la combinación de la Ley de Fraccionamiento Pesquero –que redistribuyó cuotas en favor del sector artesanal– y las futuras subastas industriales contempladas en la Nueva Ley General de Pesca, afectará de manera inmediata a las plantas de proceso y a los tripulantes del sistema industrial. “Estamos pagando los costos de una negociación política que se hizo sin considerar a quienes viven del mar en esta región”, expresó uno de los voceros del gremio durante la protesta.
Un conflicto que escala en el Biobío
La movilización se desarrolló en las cercanías de los principales puertos y plantas pesqueras de Talcahuano y Coronel, con cortes parciales de tránsito y apoyo de federaciones del rubro industrial. Las organizaciones reclaman que la reducción progresiva de las cuotas industriales —en especies como jurel y merluza común— amenaza empleos directos e indirectos, en una zona donde la pesca es una de las principales fuentes de trabajo.
El sector industrial sostiene que la nueva regulación, al aumentar las fracciones artesanales y licitar solo el 50% de las cuotas, genera un escenario de incertidumbre y desinversión. Estudios económicos como el elaborado por el académico Claudio Agostini han advertido que este diseño “limita la competencia y entrega rentas artificiales a ciertos actores del mercado”, sin garantizar eficiencia ni estabilidad laboral.
Un llamado a diálogo
Desde los sindicatos insisten en que el ministro Álvaro García debe recibir a las organizaciones antes de que la Cámara de Diputados retome la votación de la ley. “Queremos que se escuche a los trabajadores, no solo a los empresarios ni a los dirigentes de Santiago. Aquí hay familias que podrían quedar sin sustento si no se revisan las reglas del fraccionamiento”, señaló otro dirigente, en alusión a los ajustes que fijan mayores porcentajes de captura para el sector artesanal en el Biobío.
El Gobierno, en tanto, ha defendido el nuevo marco normativo como una medida necesaria para equilibrar el acceso a los recursos pesqueros y fortalecer la pesca artesanal, mientras se introduce mayor transparencia en la asignación de cuotas. Sin embargo, en la región industrial más grande del país, las protestas evidencian el malestar acumulado ante un proceso que muchos perciben como centralizado y sin espacio para los trabajadores de planta.
Próximos pasos
La movilización se produce en la antesala de una nueva ronda legislativa clave, donde la Comisión de Pesca y luego la Comisión de Hacienda deberán definir los últimos artículos del proyecto. Los gremios del Biobío evalúan radicalizar las protestas si el Ejecutivo no abre una mesa técnica tripartita con presencia de los trabajadores.


