El impacto del arancel de EEUU al salmón chileno: pérdida de US$ 623 millones en exportaciones

26/04/2025

El sector del salmón chileno está enfrentando un desafío económico significativo tras la imposición de un arancel del 10% por parte de Estados Unidos, uno de sus principales mercados de exportación. Según estimaciones, este arancel podría reducir las exportaciones chilenas de salmón en US$ 571 millones, lo que, sumado al impacto del menor crecimiento global, totaliza una caída de US$ 623 millones en los envíos de este producto.

El impacto indirecto en la economía chilena podría alcanzar los US$ 773 millones, lo que eleva el efecto global de esta guerra comercial a un total de US$ 1.400 millones. Las regiones del sur de Chile, particularmente Los Lagos, Aysén y Magallanes, verían un impacto negativo en su economía debido a la disminución de los embarques.

Alejandro Weber, decano de la Facultad de Economía de la Universidad San Sebastián, subraya la complejidad de la situación: «Este diagnóstico exige acciones inmediatas del Ejecutivo», aseguró. A nivel general, se requieren garantías de que Chile cumpla con los requisitos de libre comercio establecidos con EEUU, especialmente en lo que respecta a la salmonicultura.

Además, Arturo Clément, presidente de SalmonChile, advirtió sobre los llamados «aranceles invisibles» que también afectan la competitividad del sector debido a las trabas regulatorias internas. La industria ha solicitado al gobierno medidas para optimizar los procesos de trazabilidad en las exportaciones y modernizar los procedimientos administrativos.

El impacto de los aranceles también se refleja en el mercado de exportación. En 2024, Chile exportó más de US$ 6 mil millones de salmón al mundo, de los cuales US$ 2.519 millones correspondieron a ventas a EEUU, representando más del 55% del mercado estadounidense. Este sector es ahora uno de los más afectados por las barreras comerciales.

El informe también señala que si bien existen mercados alternativos como Brasil y Japón, no está claro si podrán absorber el exceso de oferta debido a la posible caída de los precios y la falta de infraestructura adecuada para competir con precios más bajos en otros mercados.