Granjas marinas impulsan nueva etapa en la pesca artesanal del norte de Chile

Granjas marinas impulsan nueva etapa en la pesca artesanal del norte de Chile

10/04/2026

Las granjas marinas están comenzando a consolidarse como una alternativa productiva dentro de las áreas de manejo en el norte de Chile, particularmente en la región de Coquimbo. Se trata de una innovación impulsada por pescadores que han decidido complementar la extracción tradicional con el cultivo de especies en la columna de agua.

Según consignó Terram, este modelo no busca reemplazar la actividad tradicional, sino diversificar los ingresos y fortalecer la sostenibilidad de los ecosistemas marinos.

Por qué importa

Las granjas marinas abren una nueva etapa para la Pesca artesanal, al permitir que los pescadores generen ingresos adicionales sin aumentar la presión sobre los recursos del fondo marino.

En un contexto de cambios ambientales y económicos, esta alternativa productiva aparece como una forma de adaptación que combina conocimiento local, innovación y apoyo científico. Además, permite avanzar hacia un modelo más diversificado dentro de las áreas de manejo.

En qué consiste

El modelo de granjas marinas se basa en la instalación de líneas de cultivo en la columna de agua dentro de las Áreas de Manejo y Explotación de Recursos Bentónicos (AMERB). En estas estructuras se cultivan especies filtradoras nativas como ostiones y piures, que se alimentan de los nutrientes presentes en la corriente de Humboldt.

A diferencia de una concesión acuícola, donde los derechos son individuales, las áreas de manejo funcionan bajo un esquema colectivo. Esto permite que el cultivo se integre al ecosistema y al plan de manejo existente, complementando la extracción de recursos como locos, machas y algas.

El desarrollo de estas granjas no ha sido inmediato. Los pescadores han debido enfrentar procesos de ensayo y error, pérdidas productivas y cambios culturales, especialmente al pasar de un modelo de ingresos inmediatos a uno que requiere esperar entre 16 y 18 meses para ver resultados.

Experiencias como la de Los Choros muestran ese proceso. Tras perder instalaciones completas por un tsunami en 2016, los pescadores lograron reconfigurar su estrategia hasta encontrar un área adecuada para el cultivo, alcanzando resultados que hoy comienzan a ser observados por autoridades y científicos.

Desde el punto de vista ecológico, las granjas marinas también generan efectos en el entorno. El cultivo de especies filtradoras puede favorecer la biodiversidad, generar refugios para otras especies y eventualmente mejorar la disponibilidad de recursos en el fondo marino.

Qué viene ahora

El desarrollo de granjas marinas dependerá en gran medida de su adopción por parte de las comunidades. Aunque existen avances, todavía son pocos los pescadores que participan activamente en estos proyectos, debido a los cambios que implica en la forma de trabajo y en los tiempos de retorno económico.

El marco regulatorio también ha evolucionado. La legislación permite desde hace años la acuicultura en áreas de manejo, pero recientes ajustes han facilitado los permisos y entregado mayor soporte técnico para su implementación.

En adelante, el desafío será consolidar estos modelos productivos, asegurar su viabilidad económica y evaluar sus impactos ecológicos. Las granjas marinas se proyectan así como una alternativa que podría redefinir el uso de las áreas de manejo en el país.