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Escasez de jurel instala amplio debate sobre el impacto del cambio climático en la pesca chilena

03/08/2026

Escasez de jurel preocupa al sector y reabre el debate sobre la respuesta del Estado

La escasez de jurel dejó de ser un problema exclusivo de la pesca. PescaHoy conversó con autoridades, dirigentes y parlamentarios ligados al sector, quienes coinciden en atribuir el fenómeno a cambios oceanográficos asociados a El Niño, aunque mantienen diferencias sobre el rol que debe asumir el Estado para enfrentar sus efectos económicos y sociales.

La fuerte disminución de las capturas de jurel durante este año comenzó a trasladar el debate pesquero desde la distribución de cuotas hacia un tema más amplio: cómo enfrentar los efectos que el cambio climático está teniendo sobre uno de los principales recursos marinos del país.

Tras semanas marcadas por la caída de los desembarques, las advertencias de la industria sobre una reducción cercana al 70% de las capturas y una menor presencia del producto en supermercados, el diagnóstico parece reunir un consenso poco habitual.

Subsecretario apunta al fenómeno climático

El propio subsecretario de Pesca, Osvaldo Urrutia, sostuvo que la biomasa del recurso se mantiene en niveles normales y que el problema de la escasez de jurel no radica en una disminución del stock, sino en su distribución: «Efectivamente, el jurel es una de las pesquerías que en estos momentos se encuentra disperso. No ha sido encontrado con la misma captura que en años anteriores, pese a que su biomasa se reporta en estado normal», explicó.

Según la autoridad, el fenómeno de «El Niño» elevó aproximadamente un grado la temperatura del océano Pacífico, provocando que el recurso migrara hacia zonas más profundas y reduciendo su concentración en las áreas tradicionales de pesca: «Esto ha hecho que tanto la flota industrial como la flota artesanal hayan tenido problemas para capturar el jurel en la misma densidad que en años anteriores», afirmó.

 

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Esa menor disponibilidad, agregó, explica también la reducción de la producción de conservas: «Las capturas han disminuido y, por lo tanto, también la producción. Eso explica por qué hoy no hay tantos tarros de jurel en los supermercados», señaló.

Pese a ello, Urrutia sostuvo que el Gobierno observa señales que permiten ser optimistas respecto de una recuperación y adelantó que la Subsecretaría de Pesca evalúa medidas para facilitar la operación de la flota mientras persista la escasez de jurel.

Entre ellas mencionó la posibilidad de flexibilizar el margen de tolerancia de la talla mínima y establecer protocolos que permitan cambios de área para facilitar la búsqueda del recurso.

Parlamentarios coinciden en medidas para mitigar efectos

Sobre esa explicación técnica parece existir un consenso poco frecuente. Desde representantes de la pesca artesanal hasta parlamentarios del Frente Amplio, independientes y del Partido Republicano coinciden en que el desplazamiento del jurel responde principalmente a las alteraciones oceanográficas provocadas por El Niño.

Para la presidenta de la Red Nacional de Mujeres de la Pesca Artesanal, Sara Garrido, la situación confirma un escenario que el sector venía observando hace años: «Sin duda existen cambios climáticos que alteran la flora y fauna de nuestro mar», afirmó, advirtiendo que hoy la escasez afecta al jurel, pero mañana podría repetirse con especies como la sardina o la anchoveta.

A juicio de la dirigenta, el problema de la escasez de jurel también vuelve a poner en evidencia la fragilidad económica de miles de pescadores artesanales y la necesidad de contar con una verdadera plataforma de protección social para enfrentar este tipo de contingencias. Al mismo tiempo, sostuvo que, si bien la mayor parte de la cuota de jurel se encuentra en manos de la industria y serán sus trabajadores quienes enfrenten los mayores efectos, las empresas privadas también deben prepararse para escenarios como el actual.

La diputada Carolina Tello (FA) comparte el diagnóstico sobre el origen del fenómeno, pero plantea que la respuesta debe ir más allá de esperar el regreso del recurso «El jurel migró a caladeros más alejados. Esto no es una crisis permanente, es el efecto del cambio climático que requiere una respuesta estatal adecuada», señaló.

En esa línea, propuso fortalecer el monitoreo oceanográfico, apoyar la diversificación de especies, flexibilizar permisos de pesca y establecer mecanismos de protección para los trabajadores mientras las flotas se adaptan a las nuevas condiciones.

Una visión similar expresó la diputada independiente Marisela Santibáñez, quien sostuvo que la escasez de jurel trasciende al sector pesquero y afecta directamente la seguridad alimentaria del país «El cambio climático no es un mito ideológico, sino una realidad que impacta nuestro ecosistema», afirmó, agregando que el desafío exige políticas públicas que resguarden el acceso de la población a un alimento de amplio consumo.

Un desafío que también llega a la legislación pesquera

Las diferencias aparecen, sin embargo, cuando se discute el alcance de la intervención estatal.
El diputado Diego Vergara (Partido Republicano) también atribuyó la escasez de jurel al desplazamiento del recurso producto de los cambios en las corrientes y la temperatura del mar, aunque recordó que estos fenómenos forman parte de la dinámica natural de las pesquerías.

«El jurel es un recurso vivo que se desplaza según las condiciones del agua. El fenómeno de El Niño se ha vivido permanentemente en la historia de la pesca en Chile», señaló.

Más que cuestionar el diagnóstico científico, Vergara planteó que el desafío consiste en comprender el comportamiento del recurso y adaptar la actividad pesquera a esos ciclos naturales.

La discusión se produce, además, en momentos en que el país busca redefinir su marco regulatorio pesquero. El proyecto original de Nueva Ley de Pesca incorporaba programas permanentes para monitorear el impacto del cambio climático sobre las pesquerías y fortalecer la investigación científica como herramienta para anticipar escenarios de este tipo.

Mientras una nueva propuesta legislativa continúa en elaboración, la escasez de jurel volvió a instalar una pregunta que trasciende las cuotas de captura: cómo preparar a la pesca chilena para convivir con fenómenos ambientales que, según todos los actores consultados, ya dejaron de ser una excepción.