En entrevista con PescaHoy.cl, el candidato presidencial Johannes Kaiser, del Partido Nacional Libertario, planteó una postura crítica frente al proyecto de Nueva Ley General de Pesca y a la posibilidad de ampliar las licitaciones de licencias industriales, mecanismo que el Gobierno defiende como vía para fortalecer la competencia y la recaudación fiscal, pero avanzando a un modelo de pesca mixto, que mantenga derechos históricos y una fracción licitable.
“Mi posición es de cautela. El proyecto en discusión evidencia deficiencias en transparencia, participación y rigor técnico”, advirtió Kaiser, recordando que “el propio ministro de Hacienda, Nicolás Grau, quien fue anteriormente ministro de Economía, reconoció errores en los antecedentes utilizados durante la tramitación de la Ley de Fraccionamiento, lo que pone en duda la seriedad del proceso”.
El aspirante presidencial cuestionó además el clima político con que se ha impulsado la reforma pesquera: “No resulta coherente confiar en un Ejecutivo que ha demostrado hostilidad hacia la industria pesquera, modificando normas para favorecer un discurso contrario al modelo industrial”. A su juicio, la ampliación de las Licitaciones Transables de Pesca (LTP) debe evaluarse “con un marco sólido de certidumbre técnica y regulatoria, de lo contrario —dijo— se pondría en riesgo la estabilidad del sector y el empleo costero”.
“Las licitaciones no han promovido competencia efectiva ni diversificación real”
Consultado por los resultados del estudio del Ministerio de Economía que muestra que las licencias licitadas tipo B alcanzan precios hasta ocho veces superiores a las históricas, Kaiser sostuvo que “no apoyo una expansión general del sistema de licitaciones sin condiciones claras y salvaguardas”.
Si bien reconoció que las licencias tipo B “alcanzaron precios más altos que las tipo A, esto no prueba que el mecanismo sea sostenible ni equitativo”. Agregó que “la experiencia entre 2015 y 2023 demuestra que las licitaciones no han promovido una competencia efectiva ni diversificación real de actores. Por el contrario, han favorecido la concentración de cuotas en manos de quienes ya poseen licencias”.
El candidato señaló que el sistema actual ha generado “una pérdida fiscal anual cercana a US$7,9 millones por diferencias en precios pagados entre empresas de distinta escala”, y advirtió que reducir la vigencia de las licencias a 10 años “desincentiva la inversión en modernización, eficiencia y tecnología”.
“Defender los derechos históricos no es ir contra el mercado”
Kaiser defendió la continuidad del sistema de derechos históricos, aunque con ajustes: “La defensa de los derechos históricos no es una posición contraria al mercado, sino una medida técnica que reconoce las particularidades del sector pesquero”, explicó.
Afirmó que “las inversiones en flota, infraestructura y capital humano son altamente costosas, específicas e irreversibles, y requieren estabilidad regulatoria para sostener cadenas productivas regionales”. Por eso, sostuvo que “el sistema de licitaciones no garantiza mejor desempeño ambiental ni económico. Tiende a concentrar derechos en quienes poseen mayor capacidad financiera y puede generar efectos negativos en la cadena de valor”.
Finalmente, el abanderado del Partido Nacional Libertario propuso avanzar hacia “un modelo mixto, que mantenga los derechos históricos legítimamente adquiridos, pero incorpore una fracción licitable bajo criterios de mérito y límites de concentración, con plazos adecuados que permitan recuperar las inversiones y asegurar sostenibilidad social y ambiental en el largo plazo”.


