La acción judicial busca sancionar un posible delito ambiental en la costa de la región
El Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) de la región de Aysén presentó una denuncia judicial contra todos quienes resulten responsables por un presunto delito de daño ambiental, luego de que se confirmara el vertimiento de peces muertos al mar, específicamente ejemplares de salmónidos y sardinas.
La acción judicial se fundamenta en el artículo 136 de la Ley General de Pesca y Acuicultura y se originó a partir de una autodenuncia realizada por un wellboat —embarcación especializada en el transporte de peces vivos— ante el propio Sernapesca.
Según se informó, el incidente involucró tanto el vertido de restos triturados desde el sistema de recirculación de la nave como el vertimiento directo al mar del contenido de un maxisaco con peces muertos, realizado por parte de la tripulación.
Sernapesca confirma trazabilidad del evento
La Unidad de Inteligencia, Monitoreo y Control de Sernapesca llevó a cabo un análisis del track de navegación del wellboat, constatando que su desplazamiento y operación coinciden con lo reportado por la empresa que efectuó la autodenuncia. Según el informe, durante la cosecha de peces vivos desde el centro de cultivo, las jaulas contenían ejemplares de salmónidos y también sardinas, cuya presencia podría haber generado el escenario de mortalidad.
Este incidente representa una posible infracción grave a la normativa medioambiental vigente, especialmente considerando el impacto que este tipo de residuos puede tener en los ecosistemas marinos de la región de Aysén.
Autoridad regional exige sanciones
La directora regional de Sernapesca en Aysén, Daniela Leiva, se refirió públicamente a la gravedad de los hechos, señalando que la institución está comprometida con el esclarecimiento del caso y que espera una sanción ejemplificadora por parte del tribunal competente.
“Estos son hechos graves, que atentan contra el medio ambiente y que no vamos a pasar por alto. Estamos y seguiremos colaborando activamente con la investigación para que se esclarezca lo ocurrido. Solicitamos al tribunal que imponga una sanción ejemplificadora”, declaró Leiva.
El llamado de la autoridad refuerza la postura de Sernapesca frente a prácticas que comprometen la sustentabilidad de los ecosistemas marinos y que podrían constituir delitos ambientales.
Relevancia para la acuicultura y el control ambiental
Este caso pone nuevamente en la palestra la necesidad de fortalecer la fiscalización en la industria acuícola, particularmente en lo que respecta a la gestión de mortalidad y residuos. El vertimiento de residuos orgánicos no autorizados representa un riesgo para la biodiversidad marina y contradice las buenas prácticas que promueven la sostenibilidad del sector.
Sernapesca ha reiterado en diversas oportunidades que toda planta o embarcación que manipule recursos hidrobiológicos debe cumplir con las exigencias técnicas y sanitarias estipuladas en la normativa vigente, incluyendo el tratamiento de residuos y el reporte oportuno de contingencias.
El desarrollo del proceso judicial determinará las eventuales responsabilidades penales o administrativas de los implicados. Por ahora, el organismo mantiene una postura de colaboración con el Ministerio Público y otras entidades competentes.


