La fiscal regional del Biobío, Marcela Cartagena, confirmó este jueves que el cuerpo encontrado en el sector de Bosques de Quiñenco, en la comuna de Coronel, corresponde a Juan Sanhueza, vigía del barco pesquero «Cobra», que colisionó con la lancha «Bruma», cuyo paradero de siete tripulantes continúa siendo desconocido.
Sanhueza, de 58 años, estaba desaparecido desde el viernes pasado, día en que participó de una actividad de apoyo psicológico organizada por la empresa Blumar, propietaria de la nave industrial. Posteriormente, debía trasladarse con otros trabajadores a una diligencia en la Policía de Investigaciones, pero decidió ir por su cuenta. Nunca llegó al lugar.
El cuerpo fue hallado sin vida en un sitio eriazo, colgado de un árbol. Según la fiscal Cartagena, «preliminarmente se descarta la intervención de terceros», ya que no se encontraron indicios de violencia atribuible a terceros en el sitio del suceso.
La confirmación de su identidad fue posible gracias a peritajes dactiloscópicos realizados por el Laboratorio de Criminalística de la PDI. “La PDI, a través de su laboratorio de criminalística, ha podido comprobar mediante un examen huellográfico que corresponde a la persona que he indicado. Por eso es que me permito, con un antecedente científico, poder hacer esta confirmación a los medios de comunicación”, detalló la fiscal.
El caso ha generado conmoción en Coronel y entre las familias de los pescadores de la lancha «Bruma», aún desaparecidos tras el accidente marítimo. La empresa Blumar y las autoridades continúan colaborando en la investigación y en las labores de búsqueda.
La noticia reabre cuestionamientos sobre las condiciones de apoyo y seguimiento psicológico a trabajadores involucrados en emergencias marítimas, así como sobre los protocolos internos de las empresas pesqueras ante crisis de esta magnitud.


