Sector pesquero: nueva resolución mantiene la disputa entre Biobío y Ñuble
La reciente resolución de la Cámara de Diputados sobre la administración de los recursos pesqueros en la zona centro-sur reavivó un antiguo conflicto territorial entre Biobío y Ñuble, según reporteó El Diario de Concepción. La medida, aprobada en agosto, busca solicitar al Gobierno que no se entreguen más permisos para operar desde Purema hasta el norte de Pullay, decisión que ha generado preocupación por su impacto en el empleo y la sostenibilidad del ecosistema marino.
Empleos en riesgo y tensión regional
Desde el Biobío, el presidente de la Asociación de Armadores Históricos Pelágicos del Biobío (ARHISELP), Pedro Martínez, advirtió que la decisión podría tener efectos devastadores.
“Tenemos cerca de 600 embarcaciones operando y más de 500 activas. Si hablamos de puestos directos son miles los afectados, pero si sumamos a proveedores y familias, la cifra se cuadruplica. El impacto económico sería enorme”, señaló al Diario de Concepción.
El dirigente recordó que las aguas históricamente compartidas con Ñuble están siendo objeto de disputa sin consulta técnica. “Esta solicitud ha sido tramitada sin participación de organismos especializados. Es un error porque la integración natural entre ambas regiones existe y no puede desconocerse”, sostuvo.
Preservar el ecosistema, el eje del debate
Desde Ñuble, el gobernador regional Óscar Crisóstomo defendió la resolución asegurando que el objetivo “no solo es preservar la pesca artesanal, sino también garantizar la soberanía marítima”.
La autoridad recalcó que la medida busca proteger el borde costero y reforzar el control sobre las operaciones pesqueras industriales: “Queremos que los recursos sean aprovechados de manera sustentable, sin comprometer los ecosistemas”.
En la misma línea, la diputada María Candelaria Acevedo (PC) destacó que la actual legislación ya permite embarcaciones de ambas regiones operar en la zona, pero insistió en que se requieren “normas claras, justas y respetadas” para todos los actores.
Un conflicto que cruza desarrollo y conservación
Mientras en Biobío los gremios advierten una posible paralización de empleos, Ñuble insiste en que el desarrollo pesquero debe compatibilizarse con la preservación del Santuario de la Naturaleza y la sostenibilidad de las especies.
La Federación Regional de Pescadores Artesanales (FERREPA) subrayó que la expansión de flotas industriales hacia la primera milla “representa un riesgo adicional” para el equilibrio de los ecosistemas costeros.
El debate, que enfrenta intereses económicos y ambientales, abre un nuevo capítulo en la relación entre ambas regiones. En el fondo, se trata de decidir quién y cómo puede aprovechar los recursos del mar sin poner en riesgo su futuro.


