Un estudio de la Universidad de Chile demostró que el cochayuyo puede convertirse en una fuente de proteína sustentable mediante fermentación con hongos comestibles.
Por qué importa
El desarrollo del cochayuyo como proteína alternativa abre nuevas oportunidades para la alimentación sostenible, el uso de algas chilenas y la reducción del impacto ambiental de la producción de alimentos.
Qué está pasando
Científicas de la Universidad de Chile desarrollaron un proceso que permite transformar el cochayuyo en una fuente de proteína vegetal más digestible y con mayor valor nutricional. La investigación se basa en la aplicación de fermentación sólida utilizando hongos comestibles, una técnica que mejora las propiedades del alga.
El estudio fue liderado por la doctora Catalina Larraín Salgado y dio origen a un desarrollo denominado Mycoseaweed, que obtuvo el primer lugar del Premio Nacional de Innovación Alimentaria en la categoría “Alimentos para una Vida Saludable”.
Cómo funciona el proceso
El cochayuyo presenta de manera natural un contenido cercano al 19% de proteína. Mediante el proceso de fermentación, este porcentaje puede incrementarse y, al mismo tiempo, mejorar la digestibilidad del producto, facilitando la absorción de nutrientes en el organismo.
La técnica empleada también permite reducir compuestos que dificultan la digestión, posicionando al cochayuyo como una alternativa viable frente a otras fuentes de proteína.
Una alternativa sustentable
Además de sus beneficios nutricionales, el proyecto pone énfasis en la sostenibilidad. El uso de algas como el cochayuyo implica un menor impacto ambiental en comparación con la producción de proteína animal, tanto en consumo de recursos como en huella ecológica.
Según consignó ovejeronoticias.cl, la investigación busca aportar soluciones concretas a los desafíos alimentarios futuros, integrando ciencia, innovación y recursos marinos locales.
Qué viene ahora
Las investigadoras plantean que esta proteína obtenida desde cochayuyo podría utilizarse en alimentos funcionales, suplementos y otros productos destinados al consumo humano, abriendo un nuevo campo para la innovación alimentaria en Chile.


