Pesca ilegal en Chile: nueva estrategia une ciencia, datos y fiscalización
Valparaíso. A fines de enero, Valparaíso fue el punto de encuentro para autoridades, académicos y expertos en fiscalización pesquera de Chile y Estados Unidos. ¿La misión? Dar un paso firme hacia una estrategia más efectiva contra la pesca ilegal, no reportada y no reglamentada (IUU). Todo esto ocurrió en el marco del taller “Evaluación Integral de Riesgos de Pesca Ilegal en Chile: Hacia la gestión de cumplimiento”, un hito que afianza la colaboración iniciada en 2024 entre Sernapesca, el Instituto Milenio SECOS y el Stanford Center for Ocean Solutions.
Durante dos días, 24 especialistas trabajaron juntos con un foco claro: cómo usar mejor los datos y el análisis de riesgos para fortalecer la fiscalización. La directora nacional de Sernapesca, María Soledad Tapia, advirtió que hoy la pesca ilegal es aún más desafiante, debido a la presencia del crimen organizado. Por eso, subrayó la necesidad de ajustar las estrategias con base en indicadores concretos, para proteger tanto los recursos marinos como la sostenibilidad a largo plazo.
Desde el ámbito académico, Elizabeth Selig, investigadora de Stanford, valoró el papel pionero de Chile en el uso de información espacial para el control pesquero, y reafirmó el compromiso del centro con esta alianza. Por su parte, Pablo Ortiz, subdirector de Pesquerías de Sernapesca, explicó que el trabajo actual se concentra en tres pesquerías clave —jurel, bacalao de profundidad y sardina/anchoveta— con la meta de desarrollar un modelo que pueda aplicarse en otras regiones y tipos de pesca.
Uno de los temas centrales fue el análisis de perfiles de riesgo para embarcaciones artesanales que operan con monitoreo satelital (VMS). El objetivo es claro: focalizar mejor la fiscalización. Un hallazgo clave fue que los riesgos no son iguales en todos lados; varían según la zona y el tipo de pesquería. Eso refuerza la necesidad de contar con un protocolo nacional de control que, sin perder coherencia, pueda adaptarse a las realidades locales.
Rodrigo Oyanedel, investigador de SECOS y director de MAR Futura, destacó el valor de unir conocimientos entre el mundo académico y el sector público: “Nos permite bajar proyectos globales al territorio y tomar decisiones con datos reales y métodos científicos”, afirmó. Esta visión fue compartida por Nicolás Segovia, experto en datos del centro ANID, quien enfatizó la importancia de comprender bien cómo se construyen y comunican los datos de desembarques y posicionamiento para apoyar el trabajo en terreno.
¿Y qué viene ahora? El proyecto se encamina hacia automatizar los perfiles de riesgo según el tipo de pesquería y territorio, integrando datos de monitoreo satelital y desembarques. La meta de fondo: construir una base sólida para una gestión de cumplimiento más ágil y precisa, capaz de anticiparse a las amenazas y fortalecer el combate contra la pesca ilegal en Chile.


