La industria pesquera de Coquimbo busca impulsar la creación de un centro científico y tecnológico especializado en pesca, con el objetivo de coordinar capacidades de investigación existentes en la región y utilizar ese conocimiento para mejorar la productividad, sostenibilidad y competitividad del sector.
Según informó Diario La Región, la iniciativa es promovida por la Asociación de Industriales Pesqueros de Coquimbo (AIP), que espera abordar la propuesta con el ministro de Economía, Daniel Mas, y ha avanzado en una agenda con autoridades locales.
El proyecto de centro científico surge en un escenario marcado por cambios en la disponibilidad de recursos como jurel, jibia y distintas especies pelágicas, fenómeno que el sector relaciona con alteraciones en la temperatura del mar y con los efectos asociados al Fenómeno de El Niño.
Por qué importa la propuesta de un centro científico
La discusión apunta a un problema que excede a una pesquería específica. En Coquimbo existen universidades, organismos técnicos y centros de investigación con capacidades para estudiar los ecosistemas marinos, pero desde el sector se plantea que esa información no siempre se encuentra articulada con las necesidades productivas.
La propuesta de centro científico pretende conectar esas capacidades con las decisiones que deben adoptar empresas, pescadores y autoridades frente a cambios en la distribución de los recursos y en las condiciones ambientales.
Desde la Asociación de Industriales Pesqueros sostienen que la falta de determinadas especies durante parte de 2026 ha vuelto más urgente contar con información capaz de orientar las operaciones y anticipar escenarios.
Osciel Velásquez, presidente de la AIP, señaló que la industria de crustáceos estuvo detenida y que las flotas pelágicas también paralizaron sus operaciones debido a la ausencia de pesca.
“Llegó el momento de decir las cosas. La industria de los crustáceos estuvo detenida, con sus naves preparándose para salir y la industria de los pelágicos (como el jurel, la caballa y la anchoveta), paró la flota porque no ha aparecido la pesca”, afirmó.
Centro científico ante cambios en jurel y anchoveta
Uno de los factores detrás de la iniciativa es la incertidumbre sobre el comportamiento de especies relevantes para la actividad pesquera del norte del país.
De acuerdo con los antecedentes entregados por el gremio, la sardina española ha comenzado a aparecer nuevamente, mientras existe expectativa por el eventual retorno del jurel y la anchoveta hacia las costas chilenas.
El sector vincula estos desplazamientos con el aumento de las temperaturas observado frente a las costas de Chile y Perú. En ese contexto, un centro científico permitiría mejorar el seguimiento de variables oceanográficas y relacionarlas con los cambios en la disponibilidad de las especies.
Velásquez planteó, al mismo tiempo, que una eventual migración de recursos desde zonas ubicadas más al norte del continente hacia aguas chilenas podría representar una oportunidad para la actividad, siempre que exista información que permita anticipar esos movimientos.
La industria pide coordinar capacidades existentes
El diagnóstico de la Asociación de Industriales Pesqueros es que Coquimbo ya dispone de capacidades científicas importantes, pero que falta una estructura capaz de coordinarlas bajo objetivos comunes.
El año pasado, según Velásquez, las capturas combinadas de jurel y jibia bordearon las 90 mil toneladas, de las cuales cerca de 40 mil correspondieron a jurel. La desaparición posterior del recurso expuso, a su juicio, la necesidad de contar con herramientas que permitan comprender mejor este tipo de variaciones.
“El año pasado, entre jurel y jibia, se capturaron cerca de 90.000 toneladas, de las cuales cerca de 40.000 corresponden a jurel; pero desapareció el jurel y quedamos de brazos cruzados”, sostuvo.
La creación del centro científico busca precisamente evitar que la respuesta del sector dependa únicamente de la reacción frente a cambios ya ocurridos y avanzar hacia un modelo donde la información científica permita orientar decisiones productivas con mayor anticipación.
Universidades e instituciones como base del centro científico
Guillermo Molina, biólogo marino y director del Comité de Economía Circular para Latinoamérica de la Alianza Latinoamericana para una Pesca Sostenible (Alpescas), planteó que la región ya cuenta con instituciones capaces de aportar a ese objetivo.
Entre ellas mencionó al Instituto de Fomento Pesquero (IFOP), el Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA), la Universidad Católica del Norte y la Universidad de La Serena.
“Tenemos el IFOP, el CEAZA, la Universidad Católica del Norte y la Universidad de La Serena; capacidades tecnológicas y de investigación bastante avanzadas, pero que no están coordinadas buscando la competitividad, la sostenibilidad productiva ni el empleo. Y frente a las preguntas del cambio climático, no tenemos respuesta”, afirmó Molina.
Desde esa perspectiva, el centro científico no necesariamente partiría desde cero, sino que buscaría articular conocimiento e infraestructura ya existentes para orientarlos hacia problemas concretos de la pesca.
El objetivo sería generar información útil para decisiones relacionadas con producción, exportaciones, innovación, protección ambiental y adaptación frente al cambio climático.
Productividad, empleo y cambio climático
La propuesta también tiene un componente económico. La industria pesquera sostiene que la menor disponibilidad de recursos afecta directamente el funcionamiento de las flotas, las plantas de procesamiento y el empleo asociado a la actividad.
Velásquez señaló que el escenario exige respuestas urgentes debido al peso del sector pesquero sobre el empleo regional.
“Hoy, en la región, no hemos hecho nada. Estamos escuchando a los gremios y abogando para buscar una solución. Esto es urgente. El sector pesquero mueve mucho empleo, que es lo que hoy necesita la región de Coquimbo”, sostuvo.
La apuesta por un centro científico busca vincular esa preocupación productiva con la necesidad de mantener criterios de sostenibilidad. La idea planteada por sus impulsores es que una mayor disponibilidad de información permita mejorar la competitividad sin separar ese objetivo del conocimiento sobre el estado de los recursos y las condiciones del ecosistema.
Qué viene ahora
La Asociación de Industriales Pesqueros de Coquimbo busca avanzar en conversaciones con autoridades nacionales y regionales para dar forma a la iniciativa.
Uno de los próximos pasos será plantear la creación del centro científico al ministro de Economía, Daniel Mas, mientras continúa la coordinación con actores locales vinculados a la investigación y al desarrollo productivo.
La discusión deberá definir cómo se estructuraría la nueva institución, qué organismos participarían y de qué manera se integrarían las capacidades actualmente distribuidas entre universidades, centros científicos y entidades técnicas.
Para sus impulsores, el desafío es convertir el conocimiento disponible en una herramienta concreta para enfrentar cambios en la disponibilidad de jurel, jibia, anchoveta y otros recursos, al mismo tiempo que se fortalecen la productividad y el empleo en Coquimbo y Atacama.
La propuesta de un centro científico entra así en la agenda pesquera regional como una respuesta a un escenario de mayor incertidumbre ambiental, donde la capacidad de anticipar cambios en el océano puede convertirse también en una variable económica para el sector.


