El Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) certificó a 13 nuevos centinelas del mar en la región de Aysén, en el marco del programa nacional que promueve la vigilancia ciudadana del ecosistema marino. Esta iniciativa, basada en el enfoque “Una Salud” de la OMSA, busca formar redes de personas comprometidas con el monitoreo y protección de los recursos hidrobiológicos y de la fauna marina en el litoral chileno.
Con esta nueva incorporación, la región suma más de 80 personas que se han unido al programa desde su creación, reforzando una red de alerta temprana ante eventos como varamientos masivos, presencia de especies invasoras o emergencias ambientales.
Según informó la directora regional de Sernapesca en Aysén, Daniela Leiva, “ya son 82 personas que se han unido a nuestro programa voluntario de vigilancia y alerta temprana en la región”. La autoridad valoró especialmente la incorporación de profesionales del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), que se integrarán activamente en labores de observación del medio ambiente marino.
La participación del SAG permitirá fortalecer la coordinación interinstitucional ante hechos o contingencias que requieran presencia técnica, como varamientos o episodios que afecten la sustentabilidad del ecosistema marino. Además de informar a la comunidad sobre medidas vigentes y riesgos ambientales, los centinelas colaborarán en la recolección de información clave para las decisiones de gestión.
Desde Sernapesca también destacaron el compromiso de instituciones públicas y privadas de la región, que han ofrecido apoyo ante alertas como la llegada de especies varadas o mortandades. Estas colaboraciones permiten una respuesta más rápida y eficaz, así como una mayor conciencia sobre el valor de los ecosistemas marinos.
El equipo de Centinelas del Mar extendió la invitación a quienes deseen integrarse al programa, contactándose a través del correo electrónico centinelas@sernapesca.cl para obtener más información.
Esta certificación refuerza el rol de la ciudadanía en el cuidado del océano y marca un nuevo avance en la descentralización de la vigilancia ambiental costera en Chile.


