Chile y el ascenso global de los mejillones
La industria chilena de mejillones ha vivido una transformación histórica. En tres décadas pasó de exportar apenas 2.000 toneladas a superar las 400 mil en 2020, situándose como el segundo mayor exportador mundial, solo detrás de China. Un estudio del Centro Interdisciplinario para la Investigación Acuícola (Incar) de la Universidad de Concepción analiza las claves de este crecimiento, los impactos ambientales y sociales, y los retos actuales.
Factores detrás del “milagro”
La investigación identifica elementos determinantes: condiciones naturales óptimas en la región de Los Lagos, políticas públicas de investigación y fomento, creación de centros piloto transferidos a privados, una política comercial activa con reducción de aranceles, inversión privada nacional y extranjera, y mano de obra especializada. Todo esto permitió aumentar la producción, diversificar mercados y reducir riesgos.
El aporte del sector privado y la innovación
El desarrollo de un clúster empresarial ha sido clave. Empresas de distintos rubros colaboraron en mejoras tecnológicas, logística y diversificación de formatos, impulsando la competitividad global de la industria.
Desafíos para el futuro
Mantener relaciones comerciales favorables con mercados clave como la Unión Europea y Asia será esencial. También se requiere incentivar a pequeños productores para que adopten certificaciones exigidas por compradores internacionales, reducir la dependencia de condiciones ambientales y mejorar la eficiencia del transporte.
Un modelo replicable con cautela
El equipo investigador concluye que no existen fórmulas rápidas para replicar este éxito en otras industrias marinas. El camino exige proyectos de largo plazo, acuerdos público-privados y la coordinación de múltiples actores.


