El programa “Algas Atacama”, liderado por Fundación Cocinamar y respaldado por el Comité de Desarrollo Productivo de Atacama, continúa desplegándose por el territorio con una serie de acciones concretas destinadas a fortalecer el ecosistema emprendedor asociado a las algas.
El proyecto tiene como propósito dinamizar la cadena productiva y comercial del recurso algal, conectando actores públicos y privados, generando asistencia técnica y promoviendo la adopción de tecnologías que mejoren la competitividad local.
Visitas estratégicas y articulación municipal
Durante los últimos días, el equipo del programa —encabezado por Griselda Ilabel y Noemí Solar— recorrió las comunas de Caldera, Freirina, Huasco y Chañaral de Aceituno, sosteniendo encuentros con emprendedores, oficinas de fomento municipal y organismos técnicos como el SAG.
En cada localidad se revisaron propuestas y se avanzó en planes de acción con foco en agregar valor al recurso, levantar proyectos colaborativos y vincular emprendimientos con fondos públicos. Se identificaron brechas claves como la falta de modelos de negocio, escasa infraestructura y baja diversificación productiva.
Bioestimulantes, cosmética y experiencias replicables
Uno de los focos del programa ha sido el fortalecimiento de capacidades a través de experiencias territoriales. En ese marco, se destacó el trabajo con emprendedores que previamente participaron en una gira a Valparaíso para conocer experiencias en cosmética natural basada en algas.
Además, se proyecta una nueva gira para septiembre a Valdivia y Puerto Montt, con productores de Caldera, Freirina y Huasco, interesados en el desarrollo de bioestimulantes agrícolas con base algal.
Rol de los municipios y fortalecimiento de capacidades
Las reuniones con departamentos de fomento de las municipalidades buscaron articular acciones para escalar iniciativas locales. “Buscamos lograr acuerdos que beneficien a los emprendedores de la región, reconociendo el papel crucial que desempeñan los gobiernos locales”, afirmó Griselda Ilabel.
La articulación con servicios como el SAG permitirá avanzar también en el entendimiento normativo para productos derivados, lo que abre nuevas oportunidades de innovación con enfoque sostenible.
Proyecciones del programa
El trabajo con beneficiarios continuará con instancias de capacitación, formulación de proyectos y misiones tecnológicas. Desde el programa subrayan que el desarrollo de la cadena algal no solo genera empleo, sino que también aporta a la resiliencia productiva de Atacama frente a los desafíos del cambio climático.


